Signo editores / Literatura a Mil

Estatua (Estela Pérez Lugones)

Comparte este post

Querido diario: te cuento que mi cuerpo amaneció guitarra. Eso no sería nada si no fuera porque encima emito ahora un sonido profundo y cálido en Do. Mi cuello, en cambio, se ve como un gâteau al que le han robado bocados al paso. Aunque te sorprenda la imagen no da impresión. Si hasta se ve como una marca de estilo. Mis manos despuntan flores. Siendo eso ya de por sí curioso en una mujer, lo extraordinario es que conviven una rosa, dos claveles y una margarita repartidos en la diestra y la siniestra, felices. No duele. Me intriga saber que habrá sido del proyecto de cabello. En su lugar, peces tropicales, hipocampos anaranjados y estrellas marinas, penden vistosos y llenos de vida sin la necesidad del agua.
Pigmalión todavía no me ha visto. Me pregunto qué pensará cuando observe que me he vuelto capaz de mirarme al espejo. O escuche que pronuncio palabras. O descubra que anhelo su regreso para tallarme a su antojo.

Deja un comentario

Entradas relacionadas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies