Signo editores / Literatura a Mil

El abogado (Francisco López Serrano)

Comparte este post

El abogado planteó dudas razonables y desbarató una por una las pruebas de la acusación que pesaban sobre su defendido, un conocido narcotraficante. Después pronunció su brillante alegato ante la Audiencia con tal elocuencia que el Tribunal, convencido y seducido, dictó sentencia in voce absolviendo al acusado. En el Juzgado consiguió el sobreseimiento y archivo de la causa contra un político imputado por corrupción. Más tarde, ante el Tribunal de Apelación, alegó un leve defecto de forma en la sentencia condenatoria dictada por la Audiencia contra un homicida convicto y confeso, y el reo abandonó la Sala libre y sin cargos.
Cuando regresó a su despacho, satisfecho y feliz tras una dura mañana en los Estrados, se quitó la toga y la colgó en el perchero. Luego sacó del armario su conciencia y, con sumo cuidado, la desplegó, la desempolvó y se la puso.

Deja un comentario

Entradas relacionadas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies