Signo editores / Literatura a Mil

Confesiones (Diana Paulino Rocha)

Comparte este post

Él siempre fue un hombre fuerte y valiente, pero desde que la enfermedad llegó a su vida hace unos dos años nunca recuperó su valentía. Enfrentarse a la muerte era lo que había estado temiendo toda su vida sin saberlo. Nos reunió a todos y nos dejo su mensaje personalizado, no podríamos olvidarlo nunca y se cercioró:
– Hijo, Sé lo de tu adicción a las drogas y lo de las diez mil pesetas del 99. Te perdono.- Mi padre no dijo nada, lloró.
– Teresa, no mereces a este hombre, si algún día lo dejas te dejo la casa de la pradera en herencia para lo que convengas. Podría ser una excelente casa de huéspedes.
– Edu, no tienes buen corazón, eres como tu abuela, pero te quiero como la quise a ella.- Mi hermano era especial.
Y por fin me tocaba a mí…
– Sandra. Estás embarazada. Será un bebe afortunado.- De repente sentí todas las miradas encima de mí. Mi padre reflejaba rabia, pero no era el momento. El abuelo seguía hablando…
Sabed que a Isabel, la del estanco, la he amado toda mi vida…

Deja un comentario

Entradas relacionadas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies