Signo editores / Literatura a Mil

Ceremonia (Marcos Llemes)

Comparte este post

Después del baño y el aplique de perfume, artistas de exquisita técnica maquillaron el rostro de la joven mujer. Habilidosas manos le tejieron un peinado que recordaba a épocas de frescas doncellas en noches veraniegas. Vistieron su piel con seda dorada y, para terminar, sujetaron en sus manos un pequeño ramo silvestre. Todo estaba listo.
Las puertas dobles se abrieron y el invierno se tiñó de esencias primaverales. En silencio, los invitados fueron llegando con andar parsimonioso. Allí, la joven mujer, recostada sobre su descanso, los recibió con la tranquilidad, absurda y genuina, de los muertos en su velatorio.

Deja un comentario

Entradas relacionadas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies