Signo editores / Literatura a Mil

El Ascensor (Marcos Arranz Melero)

Comparte este post

Todo se había reducido a una conversación de ascensor. Dos desconocidos reconociendo el frío, rodeando con palabras la necesidad de un gesto, en ese pacto tácito para silenciar lo urgente y honrar lo banal.
Todo se había encogido a ese rinconcito que día tras día ensanchaba sus mundos y les acercaba. De la primera sonrisa al cambio de perfume. Y como quien no quiere la cosa, con la facilidad del que se encuentra todos los días en el mercado o la iglesia, llegaron los nombres, las miradas furtivas, los abrazos, las historias, los secretos y el beso.
Todo se había inscrito en un juego de reglas implícitas, de cápsulas de complicidad efímera. El elevador era el fuera de plano donde poder abandonarse a la vida. Al beso le siguió la caricia y el roce, los últimos centímetros de una distancia que se antojaba ridícula ante el deseo.
– Espera. ¿Cómo puedes saber tú todo eso?
– ¿No te parece obvio? -dijo mientras aplastaba el cigarro contra el cenicero- Yo fui quien cortó los cables del ascensor.

Deja un comentario

Entradas relacionadas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies