Especiales

Músicos y escritores, de Bob Dylan a Mikel Izal

Comparte este post

“La música expresa aquello que no puede decirse con palabras pero no puede permanecer en silencio” decía Víctor Hugo.  Y podríamos añadir que “y viceversa”: las palabras expresan aquello que no puede decirse con música, y es que muchos testimonios de músicos lanzados a la literatura hacen referencia a la complementariedad de ambos géneros. Con la literatura es posible crear ideas e historias mucho más complejas que con las canciones que, sin embargo, ofrecen la posibilidad de comunicaciones más abstractas y emocionales. Literatura y música, dos formas de expresión complementarias y enlazadas de manera irremediable.

Son muchos los músicos que han dado el salto a la literatura, algunos incluso comenzaron antes en el manejo de las palabras que en el de la música, dando como resultado un vasto abanico de obras de los más diversos géneros y —todo hay que decirlo— calidades.

Empezando por el panorama nacional, últimamente son varios los cantantes que han comenzado su andadura literaria. Vetusta Morla acaba de publicar su primer libro: “Memoria instantánea”, un libro-viaje de seis cartografías personales más un anecdotario de ruta que convive con poemas introspectivos. Mikel Izal, líder de Izal, se ha lanzado con “Los seres que me llenan”, un libro que engloba veinticuatro relatos sobre personajes que no tienen más remedio que vivir en este mundo imperfecto. Santi Balmes, líder de Love of Lesbian, es un viejo conocido de este mundo literario.  En 2014 publicó su tercer libro: “La doble vida de las hadas” formado por relatos de tintes surrealistas. Anteriormente, ya tenía en su haber “¿Porqué me comprasteis un walkie-talkie si era hijo único?” y “Yo mataré monstruos por ti”. Por último, el polifacético cantautor Albert Pla ha publicado este año “La odisea de los hombres buenos”, una road novel hilarante, canalla y onírica, a través de nuestro país protagonizada por personajes como Andrés Calamaro, Kiko Veneno, o el mismísimo Jorge Drexler.

En el ámbito internacional la diversidad resulta pasmosa y mencionarlos a todos una empresa faraónica. Algunos famosos cantantes han realizado su contribución en la literatura infantil: Madonna publicó en 2003 “Las rosas inglesas”; Keith Richards en 2014 “Guns y yo, la historia de mi abuelo y mi primera guitarra”; y más recientemente, el mismísimo Bruce Springsteen ha publicado su cuento “Outlaw Pete”, basado en la canción del mismo nombre.

Por otra parte, el célebre pianista y director de orquesta Daniel Barenboim, ha publicado no sólo libros autobiográficos hablando de su relación con la música (“Mi vida en la música” o “El sonido es vida”) sino también, junto a Edward Said, “Paralelismos y reflexiones” constituido por diálogos sobre política, sociedad y el poder de integración del arte. Charly García, el gran músico argentino, publicó en 2013 “Líneas paralelas”, una suerte de collage de imágenes  y palabras donde el cantante volcó los momentos previos del día a día de sus conciertos. Víctor Heredia, uno de los cantautores más populares de Latinoamérica, lanzó en 2014 su cuarta novela: “Los perros”. Anteriormente, ya había publicado títulos como “Mera vida” o “Alguien aquí conmigo; sus novelas destacan como testimonios de los valores desconocidos de los oprimidos.

Como decía, la lista de músicos escritores es muy extensa pero quiero destacar tres nombres por la calidad de sus obras: Nick Cave, Bob Dylan y Leonard Cohen.  El cantante australiano Nick Cave escribió la que algunos adjetivan como una novela de culto: “Y el asno vio el ángel” (1989). Dicen de ella que sería admirada por Faulkner u O’conner de haberla podido tener en las manos. En 2009, Cave retornó a la literatura con “La muerte de Bunny Munro”, y en 2015 con “La canción de la bolsa para el mareo”. Los libros de Cave nos adentran en el mundo de un narrador de una inteligencia extraordinaria.

Bob Dylan, perseverante candidato al Premio Nobel de Literatura, es creador de dos títulos sobresalientes: “Tarántula” (1971) y “Crónicas” (2005). En el primero nos narra los matices de su mundo con técnicas que incluyen el monólogo interior, la escritura automática, el verso y la prosa. En el segundo —un libro que podría acercarse a “Cartas a un joven poeta” de Rilke— es una especie de diálogo de Dylan con su propio genio. Literatura pura.

Leonard Cohen, uno de los músicos que comenzaron a escribir antes de ser famosos como cantantes, tiene ante todo alma de poeta. Entre sus títulos en papel hay que destacar “El libro de la misericordia” (1984)  y “Memorias de un mujeriego” un poemario publicado por primera vez en 1978, donde expone todos los elementos que han logrado crear a un mito único y excepcional: el amor, la amistad, la belleza, la reflexión profunda sobre el pasado, sobre el futuro… Su obra fue reconocida en 2011 con el Príncipe de Asturias de las Letras.

Os dejamos con un fragmento de uno de sus poemas más recientes publicado este año en The New Yorker:

ABRETE CAMINO
(…)

Ábrete camino más allá de la Verdad que creíste en el pasado

Como el Dios Fundamental y la Sabiduría del Camino

Ábrete corazón, corazón precioso, más allá de aquellas mujeres que compraste

Año tras año

Mes tras mes

Día tras día

Pensamiento tras pensamiento

 

Ábrete camino entre el dolor que es más verdadero que tú

Que ha roto el Modelo Cósmico, que ha enceguecido cada Visión

Y por favor no me hagas ir ahí, aunque haya o no un Dios

Año tras año

Mes tras mes

Día tras día

Pensamiento tras pensamiento

(…)

Ábrete camino, oh corazón mío, aunque no tengo derecho de pedir

Al único que ha estado a la altura de la tarea

Que sabe que ha sido condenado, que sabe que será ejecutado

Año tras año

Mes tras mes

Día tras día

Pensamiento tras pensamiento

3 comentarios

Esther Pujol 27 septiembre, 2016 Responder

Es maravilloso María. Escribes con una pasión abrumadora. Ya sabes que soy una admiradora, no secreta, de tu trabajo, por eso todo lo que me sale son elogios.

Elisabet Jiménez 27 septiembre, 2016 Responder

Un gran artículo María. Bien documentado e informado. Gracias por acercarnos a estos grandes de la música y a su inherente habilidad para la escritura, no sería una sin la otra. Imperdible Leonard Cohen en su discurso de agradecimiento del Premio Príncipe de Asturias, soberbio. Genial, mil gracias.

Salva Terceño 30 septiembre, 2016 Responder

Enhorabuena de todo corazón. Enhorabuena ybmi admiraciòn. Eres una trabajadora incansable, meticulosa, eficaz. El tema es interesantísimo y el desarrollo, con esa prosa tan conseguida, se lo bebe uno, quedando con ganas de más. Ni que decir tiene que me muero de ganas de leer dos o tres libros de los que has citado. No dejes de escribir, de crecer y de atreverte con todo porque puedes con todo. Perdón por el el retraso en leerte y responderte. Las cosas… ya sabes. Besos y FELICIDADES.

Deja un comentario

Entradas relacionadas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: