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Maestro del Prado: “Una manera de aproximarse al arte pictórico”

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El maestro del Prado se ha convertido en la novela más vendida de 2013. El motivo, la capacidad de Javier Sierra para transmitir a los lectores los misterios que se esconden detrás de cada una de las pinturas. Todo ello, bajo un escenario repleto de intrigas, como solo este escritor sabe hacer.

1. El Maestro del Prado ha sido la novela de ficción más vendida de 2013, ¿te esperabas esta respuesta del lector? Pues la competencia que ha tenido ha sido fuerte, con escritores de la talla de Julia Navarro, entre otros.
Lo cierto es que no. Publiqué El maestro del Prado con la sensación de que sería un texto para minorías, un tributo a esa pequeña parte de los lectores que, como yo, cree que en este mundo es mucho más importante aquello que no se ve que lo que es evidente. Me cuento entre esos utópicos que aún cree que el amor, los valores, la pasión o el alma (es decir, todo lo que pertenece a nuestro lado invisible, inmaterial) nos define mucho mejor que las banderas, el dinero o la materia.

En mi libro se habla mucho de eso. Y es una idea que, a priori, no parece muy popular, muy de “bestseller”. Y es que al aplicarla al mundo del arte lo hice sin reducir éste a criterios históricos o estéticos, a sus materiales, soportes, estilos o escuelas, sino que buceé en la razón profunda por la que sus creadores pintaron lo que pintaron.

Tras la selección de cuadros sobre la que levanto El maestro del Prado he descubierto razonamientos de los grandes genios de la pintura que rozan lo Oculto, el misterio, lo sobrenatural. Su búsqueda del alma, en suma. Para mí eso fue un descubrimiento total, pero ¿lo sería también para mis lectores? Hoy, un año después de publicar el libro, ya puedo decir que sí.

2. Y sobre todo con la proliferación en los últimos meses de libros de personajes famosos y políticos, ¿cómo convivís los escritores con este tipo de publicaciones, que en muchos casos atraen a los lectores por el personaje en sí, independientemente de la calidad de la obra?
Todo el mundo tiene derecho a expresarse, a compartir con los demás su experiencia vital, vengan del lado que vengan. No existe nada tan libre como un libro. Éste funciona sólo si el lector quiere leerlo, y si hay lectores para esa clase de obras… no hay nada que objetar. Yo sólo espero que de esa clase de libros salten a otros, y que cada vez sus lecturas sean de mayor calado. En esa esperanza está que nuestra cultura ocupe el lugar que le corresponde.

3. ¿Cuál crees que ha sido la clave del éxito de su novela?
Aunque te parezca raro, quizá la clave sea que El maestro del Prado es mucho más que una novela. En realidad es una manera diferente de aproximarse a algo tan nuestro, tan presente en nuestras ciudades y nuestra cultura, como es el arte pictórico. He querido descubrir al lector que la pintura tuvo en sus orígenes una función trascendente, espiritual, y que la estética o la belleza fueron dos de sus cualidades secundarias. Existe, por otra parte, un gran misterio tras la aparición del arte, porque cuando irrumpió en la Historia nos convirtió en lo que hoy somos: humanos conscientes. Y ése es el mensaje profundo del libro, que se esboza sobre una trama de intriga y descubrimientos como todas las mías. A mí me parece un cóctel muy atractivo, la verdad.

4. ¿Cuál es el enigma que más te ha sorprendido descubrir de la colección renacentista?
Quizá que Carlos V y su hijo Felipe II decidieran morir delante de obras de arte en la creencia de que éstas iluminarían el camino de su alma hacia el más allá. El primero lo hizo frente a “La Gloria”, un lienzo que encargó a Tiziano para llevárselo a su exilio en Yuste, y el segundo ante “El jardín de las delicias” de El Bosco, un pintor con el que llegó casi a obsesionarse durante sus largas estancias en El Escorial.

5. Después de la novela, ¿te conocerá el Museo del Prado como si fuera su propia casa?
No te creas. Un Museo como El Prado nunca llega a conocerse del todo. La razón es porque, aunque no lo parezca, sus cuadros están en continuo movimiento. A menudo las salas cambian, cuadros de sus depósitos emergen como nuevas estrellas y otros se desvanecen como por arte de magia. No hay visita a ese lugar en la que no descubra algo nuevo… Y eso me encanta.
6. Uno de tus principales propósitos es dar protagonismo a las pinacotecas españolas, que a diferencia de lo que ocurren en otros países, en España están relegadas a un segundo plano.
Si El maestro del Prado animara a otros escritores a desarrollar sus tramas en ése u otros museos, me daría por satisfecho. España es un país que rebosa de colecciones y museos públicos y privados de gran calidad. En todos hay historias esperando a ser contadas. Basta con detenerse a escucharlas y tener cierta habilidad para compartirlas con los demás.

7. ¿Qué hay de realidad en esta novela?
Todas las obras que aparecen en la novela, todas las citas, referencias e incluso todas las teorías que comparte el Maestro con su alumno están rigurosamente documentadas. Yo diría que este libro tiene un trasfondo auténtico que se apoya de tarde en tarde en elementos de ficción entre los personajes que sólo buscan mantener eso que llamamos tensión narrativa.

8. Esta obra la podemos definir como un libro de aprendizaje y, a la vez, una novela de misterio…
Es una buena aproximación. De hecho, he escrito exactamente la clase de novela sobre arte que me habría gustado encontrar en las librerías.

9. Quizá lo que más haya llamado la atención del libro es la capacidad que has tenido para desvelar lo que esconde cada una de las pinturas desde una perspectiva diferente: desde un relato cargado de intrigas, que atrapan al lector desde la primera página…
¡Es que las pinturas que he escogido son novelas gráficas! ¡Libros que esperaban a ser interpretados! Lo único que había que hacer era averiguar dónde comenzaba la narración y dejarse llevar por sus protagonistas… Fácil, ¿no?

10. ¿Algún otro museo sobre el que te gustaría poner en marcha su imaginación, combinada con un exhaustivo trabajo de investigación?
Hay muchos. El Museo Romántico de Madrid, por ejemplo. El Thyssen (siento una fascinación especial por el Caballero de Carpaccio). El Museo Nacional de Arte de Catalunya. El Bellas Artes de Valencia y su inimitable colección de retablos… ¡Son tantos!

11. En todas tus novelas se aprecia tu gran pasión por la historia y la investigación. ¿Ya estás preparando un nuevo proyecto o prefieres disfrutar un poco más del éxito cosechado con El maestro del Prado?
Estoy ya urdiendo nuevas tramas… Pero precisan aún de investigación y algunos viajes. Dadme tiempo.

Blog cultural de Signo editores.

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