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Doppelgänger: la dualidad del ser humano en la literatura

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Hoy queremos hablarte de una figura literaria que siempre me ha fascinado e inquietado a partes iguales: el doppelgänger. Para los que no estén familiarizados con el vocablo alemán, se refiere a una persona de aspecto similar a otra que aparece de forma común en la literatura occidental. Los Doppelgänger por lo general son sinónimo de un mal presagio, representan un “gemelo malo” en la historia o incluso una doble vida. Es una figura especialmente interesante, por su origen y sobre todo por las situaciones que se generan cuando dos personas casi idénticas tratan de convivir en el mismo espacio.

Su origen

La figura del Doppelgänger aparece de forma común en la mitología de diversas culturas, lo cual no deja de sorprenderme ¿Cómo es posible que esta figura se repita y casi siempre sea sinónimo de un mal presagio?

En la cultura del antiguo Egipto el concepto KA se refería al “doble espíritu” es decir aquel que es representado por una dualidad que convive. En el caso de la mitología nórdica los dobles fantasmales son llamados vardoer. En el folklore finés podemos encontrar un concepto similar al nórdico llamado etiäinen, que consiste en un espíritu convocado por un chamán u otra persona e gran peligro. El convocado aparecerá donde el chamán lo desee y podrá trasmitir un mensaje a la persona adecuada. También significa visión o sueño precognitivo.

En otras culturas el Doppelgänger es en sí mismo una personificación de la muerte, como en el caso de la mitología bretona. Pero lo cierto, es que ha sido “recientemente” cuando ha comenzado a formar parte de la literatura occidental, que ha dotado al término de ese halo sobrenatural del que goza actualmente.

En busca de una explicación

El Doppelgänger no deja de ser un concepto fruto de la exploración del ser humano. Somos seres en busca constante de una identidad, una identidad que siempre tratamos de acotar como única o diferenciadora. El hecho de que una personificación, parecida físicamente, ponga en entredicho nuestro mundo interior e incluso nuestras intenciones es sinónimo de conflicto.

Pone patas arriba nuestro mundo, nuestras creencias, y nuestras ideas acerca de nosotros mismos, es por eso que bajo mi opinión se suele representar como un eje del mal, es una personificación de las partes que desconocemos de nosotros mismos e incluso es una invitación a reforzar nuestras ideas. El Doppelgänger tiene siempre una característica común: hace pensar al protagonista acerca de su propio ser.

Algunos ejemplos de la literatura

Hamlet, William Shakespeare

El Padre de Hamlet ha sido asesinado, y justo en ese instante comienza la obra de Shakespeare. Hamlet se enfrenta durante toda la obra al fantasma de su padre, que posee recuerdos, se parece físicamente y lo atormenta constantemente. Es seguramente una de las representaciones de Doppelgänger más clásicas y evidentes de la historia de la literatura. Hamlet es una obra de corte sobrenatural, con énfasis en fantasmas, brujas y su influencia en el mundo real. El fantasma en este caso pone en duda la solidez mental de Hamlet, un tema que se repite a lo largo de la obra

William Wilson, Edgar Allan Poe

Los cuentos de Allan Poe hablan de forma habitual de temas sobrenaturales y oscuros, es por eso que es recordado como uno de los autores góticos más celebres. Su historia “William Wilson” es uno de los mejores ejemplos de Doppelgänger en literatura. El narrador se encuentra con su doble, que poco a poco comienza a robar su identidad. La preocupación del protagonista es que su existencia desaparezca cuando el Doppelgänger consiga robarle por completo su vida.

El compartidor secreto, Joseph Conrad

En la historia de Conrad un capitán de barco se enfrenta a la apariencia de un asesino llamado Leggatt. A menuda que avanza la historia, el lector comienza a dudar de la existencia real de Leggatt, ya que parece un Doppelgänger tan exacto que puede ser simplemente fruto de su imaginación. Lo excelente de esta obra es precisamente la ambigüedad acerca de la existencia de Leggatt, como si el capitán estuviese trasladando su culpabilidad a un personaje imaginario.

Dr. Jekyll y Mr. Hide, Robert Louis Stevenson

Es uno de los ejemplos más celebres de la literatura. En esta obra, Stevenson explora la figura del Doppelgänger donde Hyde es un doble malvado del honorable Dr. Jekyll. Narra la escalofriante dualidad que existe en todos nosotros, tal y como explica en la cita “Un hombre no es realmente uno, si no dos”.

El alma humana es una mezcla de bien y mal, lucha constante entre nuestros propios intereses. Es por eso que el Doppelgänger es tan universal, tan repetido a lo largo de la historia, porque forma parte de nuestra propia condición dual. Y tú, ¿qué harías si te enfrentases a tu propio Doppelgänger?

¿Quieres seguir sabiendo más sobre esta interesante figura? Nuestro colaborador Carmelo Beltrán (El rincón de las páginas) ha preparado un vídeo en su canal de youtube de lo más interesante

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