Todo va bien, la buena noticia de Socrates Adams

Todo va bien, la buena noticia de Socrates Adams

Ian, un empleado dedicado en cuerpo y alma a vender tubos de plástico, es castigado por su jefe a cuidar de un tubo inanimado, llamado Mildred, “como si se tratase de su bebé”. Este es el armazón narrativo de Todo va bien, la novela de Socrates Adams editada por Pálido Fuego en el 2012. Y, como todas las grandes obras, el mejor análisis de la misma se limita al viejo adagio de “léetela”.

Si necesitas más razones, puedo abrir mi disco duro, Fichero Recomendaciones Entusiastas, y ponerme en plan crítico obnubilado. Como esas citas que aparecen en las contraportadas de tus novelas preferidas, loando glosas tales como “Lo mejor que leerás en tu vida aunque llegues a los 120 años”, “Una sátira nada aquiescente sobre la vida moderna” o “Si alguien te apunta con una pistola a la cabeza y te pregunta qué libro quieres leer antes de que vuelva y te vuele la cabeza por fin y de verdad, hete aquí la respuesta”. Ya sabes; esas citas exageradas, grandilocuentes e hinchadas. El síndrome de lo Mejor de lo Mejor Contemporáneo. Los rieles chirriantes del Marketing editorial.

Pero Todo va bien es una obra pretendidamente menor, pequeña, con una prosa a medio camino del minimalismo ácido pero extrañamente tierno de Richard Brautigan o Ben Brooks, especiada con un humor descerebrado marca de la casa y espolvoreada con recursos estilísticos modestos pero tremendamente efectivos. Y, ey, la barra inanimada Mildred tiene su propia voz y (adorable) personalidad. Quítale a un hombre la dignidad y añádele una fe ciega en el coaching empresarial, las técnicas de ventas, la psicología más ramplona sobre relaciones comerciales, y tendrás a Ian, su protagonista. Un hombre de su tiempo, encerrado en su burbuja autística, para el que la empatía y las relaciones humanas no son más que codificaciones técnicas a desentrañar, inputs de información a los que responder adecuadamente. Un hombre vapuleado por su entorno, ninguneado por todos, cuyo único objetivo es encajar.

Todo va bien no hace honor a su título, salvo si ese “ir bien” se refiere a la literatura satírica contemporánea o la capacidad de la literatura para hacer que llores (¿de risa?).

Y, además, es lo mejor que leerás en tu vida aunque llegues a los 120 años.

Sobre el autor

Nacido y echado a perder en Negreira, un pequeño pueblo de Galicia, en 1978. Licenciado en Psicología Clínica. Escritor por afición y lector por necesidad: sin un libro a mano no se encuentra ni la mano. Amante de las cosas pequeñas con dientes, la música que no cabe en los altavoces y los hechos imposibles que pasan todos los días.

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: