Sensualidad, exceso e intriga: ingredientes que componen ‘Luisa y los espejos’

Sensualidad, exceso e intriga: ingredientes que componen ‘Luisa y los espejos’

Una larga trayectoria avala a Marta Robles, tanto en su faceta de periodista, como de escritora. Su última publicación Luisa y los espejos ha conseguido uno de los reconocimientos más importantes a nivel nacional, el Premio Fernando Lara 2013. Lo que muestra que esta novela, repleta de sentimientos, intriga y mucha realidad, está siendo un éxito.

Marta Robles ha querido compartir su premio y los secretos de esta novela en Hablando con letras:

Ganadora del Premio Fernando Lara 2013, ¿se lo esperaba? ¿Por qué se presentó con un seudónimo?

Me presenté con la intención y el deseo de ganarlo. Sabía que había escrito una buena novela, pero me parecía realmente difícil conseguirlo. Un gran amigo, que fue quien me convenció para que me presentara, tenía mucha más fe que yo. Y me presenté con pseudónimo porque llevo muchos años trabajando en los medios, soy una persona conocida y pensaba que eso podía influir para bien o para mal, así que me parecía más adecuado que no se supiera que era yo la que se escondía tras “Susana Gutiérrez”.

¿Cuál cree que ha sido la clave para que el jurado eligiera Luisa y los espejos; pues el listón del concurso es muy alto, con obras extraordinarias?

Según dijeron los propios miembros del jurado, les sorprendió la documentación relacionada con el mundo artístico (tanto que llegaron a pensar que la novela la había escrito alguien relacionado con el arte), el personaje histórico y la tensión narrativa tan equilibrada entre las dos historias paralelas de la novela. Para mí fue un honor que el presidente del jurado, Pere Gimferrer, a quien no conocía, pero de siempre he admirado muchísimo, considerara especialmente acertada mi elección de la Marchesa Casati y dijera (él que la conoce mejor que nadie) que estaba perfectamente recreada la Venecia de la época.

Premios de esta categoría supongo que ayudarán a que uno empiece a creer en su talento y motivarán a seguir escribiendo…

Yo soy una persona muy insegura y siempre pienso que mi larga trayectoria como periodista en todos los medios no ayuda, en absoluto, a mi carrera como escritora. Es más, creo que se me juzga mucho más duramente en las letras, a pesar de que no haya sido un, digamos, “producto televisivo” que ha aprovechado su relumbrón para sacar un libro o un manual.

Mi caso, creo yo, es bien distinto, porque llevo escribiendo toda la vida y publicando desde hace más de veinte años. Empecé con trabajos periodísticos, más cercanos a mi quehacer diario y, cuando me sentí preparada, me asomé a la ficción, poco a poco, pasito a paso, hasta llegar a encontrar esa gran historia que contar. Me siento orgullosa de Luisa y los espejos porque para mí ha sido un trabajo enormemente enriquecedor. He aprendido muchísimo, he gozado muchísimo y he sufrido muchísimo. Y de todas esas emociones ha emergido esta novela que yo creo que no dejará indiferente a nadie.

Sexo, aristocracia, intriga, son algunas de las piezas que componen Luisa y los espejos. Con tantos ingredientes podemos decir que se trata de una obra muy completa y entretenida…

 A mí me parece que es muy entretenida, sí. No hay ningún momento en el que el relato se quede estancado. Y eso que, además de la sensualidad, el exceso y la intriga hay muchísima reflexión sobre el arte, sobre la lealtad, la fidelidad, la motivación, los sueños. No creo que nadie se aburra leyéndola.

Luisa Aldazábal es una mujer, que tras permanecer tres meses en coma, decide dar un giro a su vida. Su encuentro con la marquesa Casati le ayuda a mirarse en el espejo de esta aristócrata, que vive alejada de todos los convencionalismos de la época, para salir de la monotonía y comenzar a poner pasión a su vida. Una historia en la que, sin duda, muchas mujeres se sentirán identificadas, sobre todo con Luisa Aldazábal…

Es posible. Lo que pasa es que yo siempre digo que no a todas las mujeres (ni a todos los hombres) les resulta imprescindible vivir una vida llena de emociones para alcanzar la felicidad o el estado que sea más cercano a la felicidad. En el caso de Luisa Aldazábal, se mezclan varios ingredientes que hacen que eche de menos la pasión por vivir. En primer lugar, ella eligió esa “cárcel” confortable de seguridad, tranquilidad y vida placentera, después de un acontecimiento que marcó su vida y que no podemos desvelar; pero además es que ella llevaba el germen de artista. Y el que es artista vive las cosas de una manera distinta. Hay mujeres (como hombres), que se aburren en sus vidas sólidamente construidas sobre la costumbre; y hay otras que necesitan otra vida que no vivieron, aunque lo descubran o lo constaten pasada la barrera de la edad.

Novelas como 50 sombras de Grey están sirviendo a muchas mujeres en sus relaciones íntimas. ¿Luisa y los espejos también ayuda a las féminas? ¿Cuál es la principal moraleja que se desprende de esta novela?

Yo no he pretendido ofrecer ninguna moraleja. Luisa Casati, en un momento de su vida dice que ser diferente conduce a la soledad y que por eso ella está sola.  Siempre digo que la vida es una ley de compensaciones. Tal vez haya quien, después de leer esta novela se acurruque más en su vida confortable y serena y es posible que otros (no necesariamente mujeres) se la replanteen y decidan ir en busca de sus sueños. Pero hay que aprender que ni siquiera la pasión por vivir se puede medir por los actos de nadie. Es cierto que la pasión por vivir, por transformarse y por el arte rigen la vida de estas dos Luisas…, pero puede ser que la pasión por vivir de otras personas se encierre entre renglones escritos sobre las vidas de otros.  Yo lo único que pretendo es que, quien lea Luisa y los espejos, viva entre las líneas de la novela una historia repleta de emociones y que, al terminar de leerla, aún conserve imágenes de la misma. No se trata de replicar lo que se lee, sino de gozar con lo que se lee.

¿Por qué motivo decidió escribir esta novela y por qué se centró en la Belle Epoque?

Me centré en la Belle Epoque en una de las dos historias, porque quien la protagoniza es un personaje real, la Marchesa Casati, que vivió su máximo esplendor durante la Belle Epoque y los Años veinte. Y me decidí a escribir esta novela precisamente cuando me topé por casualidad con la Marchesa Casati y descubrí que era más extraordinaria que si la hubiera inventado cualquier novelista. Una mujer que quería ser una obra de arte viviente, que paseaba por Venecia con dos guepardos con collares de turquesas, que navegaba las aguas de la ciudad flotante en una góndola blanca, frente a las restantes negras, con un loro en el hombro y una serpiente en la muñeca a modo de pulsera… Y sobre todo una mujer que reconocía el arte, lo impulsaba y sacaba lo mejor de tantos artistas. Lo raro es que nadie en España hubiera escrito antes sobre ella.

Una periodista que se considera, sobre todo, escritora, ha publicado diversos libros, desde una guía de Madrid; una exhaustiva descripción de los hombres y mujeres que dirigen algunas de las empresas más influyentes; la biografía del director de El Mundo, Pedro J. Ramírez; hasta un retrato de la que fuera mujer de Felipe González, Carmen Romero, ¿en qué género se siente Marta más cómoda?

Si te refieres a género periodístico, siempre elijo la entrevista, que es el más literario de entre los periodísticos y más aún la indirecta, sin preguntas ni respuestas, sino en texto corrido y con entrecomillados del protagonista. Y si te refieres al literario, me gusta mucho más la ficción que la no ficción, aunque probablemente para mí, sea más sencilla la no ficción, por su cercanía al propio periodismo. Mis pasos ahora ya van dirigidos, fundamentalmente a la ficción.

Sin embargo, las novelas que ha publicado tienen siempre como protagonistas las mujeres… ¿Traslada a través de sus relatos lo que le ha ocurrido en su propia vida?

No en absoluto. Ha sido casual. O tal vez no, tal vez me resulta más fácil recrear mujeres que hombres. No lo sé. Lo que sí sé con certeza es que los lectores, en general (y más si conocen a la autora), se empeñan en reconocerla entre sus párrafos. Pero no es así. Hay cosas mías en las Marías Lisboa, por supuesto también en la cuarentona embarazada y absolutamente nada en las Luisas de “Luisa y los espejos”. Si alguien me busca ahí, me encontrará en la madre de Luisa Aldazábal. Aunque, obviamente, yo escribo las reflexiones de los personajes y algunas tendrán mucho que ver con las mías.

Una de ellas ha sido Diario de una cuarentona embarazada, sin duda una novela muy apegada a la actualidad…

Diario de una cuarentona embarazada es una novela escrita en formato de diario que todo el mundo se empeñó en relacionar con mi vida real, porque yo he tenido un embarazo a los cuarenta y otro a los cuarenta y dos. Y no es cierto. Sí es verdad que, por mis embarazos y todos los que veía a mi alrededor en esas edades, se me ocurrió la idea de escribir esa novela; pero ni soy yo…¡NI me han pasado tantas cosas como ocurren en esa narración! Pero es cierto que es una historia muy actual porque ahora, las mujeres, cada vez eligen ser madres más tarde. Bueno, lo eligen o no les queda otra opción…

A juzgar por los buenos resultados obtenidos en el terreno literario, supongo que Marta Robles ya estará pensando en su nueva novela…

Sí, claro. Ya tengo otro tema para desarrollar…Pero no quiero precipitarme, sobre todo porque estoy muy volcada en la promoción de Luisa y los espejos. Mis Luisas, creo, lo merecen.

Libro Luisa y los espejos, de Marta Robles

Sobre el autor

Periodista y comunicadora, con experiencia en prensa escrita y en medios digitales. Mi personalidad gira en torno a la curiosidad por todo lo que me rodea y, especialmente, por los libros.

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