Pan de limón con semillas de amapola una receta de éxito

Pan de limón con semillas de amapola una receta de éxito

Pan de limón con semillas de amapola. Un título tan sugerente como desconcertante. La primera toma de contacto con esta novela es especial. Especial por el nombre y por la historia. Se trata del estreno de Cristina Campos como escritora y se podía decir que ha entrado por la puerta grande ya que en muy poco tiempo ha conseguido ponerse de lado tanto a lectores como a crítica.

La ambientación, a mi juicio, es uno de sus puntos fuertes. Una historia que transcurre en un pequeño pueblo de la isla de Mallorca. La descripción detallada de cada uno de los escenarios ha hecho posible que Pan de limón con semillas de amapola se vea ya de camino a la gran pantalla al ser una de las 10 novelas finalistas del Festival de Cine de Berlín, en la categoría Books at Berlinale. 

Esta novela de editorial Planeta engancha desde las primeras páginas -algo difícil de conseguir hoy en día con tantas distracciones que tenemos fuera del formato papel- la clave, el caracter de las dos protagonistas, que rápidamente empatizan con el lector. Dos hermanas muy diferentes pero unidas por el recuerdo de ese pan recién horneado de su abuela.

En forma de pinceladas os diré que la novela está ambientada en un pueblo del interior de la isla de Mallorca, Valldemossa. Era el invierno de 2010 cuando las hermanas Marina y Anna se reencuentran para vender una panadería que han heredado de una mujer a la que no conocen.

Marina tiene 45 años y trabaja en Etiopía como cooperante de Médicos sin fronteras. Comparte su vida con Mathias, también médico. El buen equipo que hacen se ve fortalecido por el amor que se procesan el uno al otro.

Anna tiene 49 años y no ha salido de la isla que la vio nacer. Lleva casada 25 años con hombre al que ya no ama. Sus negocios inmobiliarios no le dejan tiempo para compartirno con ella.

14 años después llega el encuentro entre las dos hermanas. Un encuentro propiciado por una herencia que les deja una misteriosa mujer: su casa, su panadería y su vida.

Marina pide una excelencia de seis meses para adentrarse en la vida de ese pequeño pueblo rodeado de olivos centenarios y almendros en flor. Allí conocerá a distintos personajes (una escritora alemana cansada de escribir, la excéntrica panadera…) Marina busca respuestas a la extraña herencia, mientras recibe el silencio de los habitantes de este precioso municipio.

Marina no desiste en el intento, así que decide abrir la panadería. Es entonces cuando se va forjando una amistad entre las mujeres del pueblo.

Una historia que engancha porque a muchos de nosotros nos lleva a nuestros orígenes, esos pueblos llenos de encanto donde los vecinos se convertían en miembros de la familia y donde la palabra colaboración y apoyo se palpaba en todas las esquinas.

A lo largo de la historia el lector pasa por momentos emocionantes, donde hay tiempo para las intrigas, el amor, el desamor y, en definitiva, para disfrutar leyendo. ¡No te la pierdas!

Pan de limón con semillas de amapola

Sobre el autor

Periodista y comunicadora, con experiencia en prensa escrita y en medios digitales. Mi personalidad gira en torno a la curiosidad por todo lo que me rodea y, especialmente, por los libros.

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