Los editores: paraíso de editoriales independientes

Los editores: paraíso de editoriales independientes

La de librero es una profesión de riesgo en los tiempos que corren. Quizás, debido a eso, los que se atreven a lanzarse a este mar bravo lo hacen con un idealismo que no se encuentra en muchos otros sectores laborales. Un idealismo que incluso los lleva a publicar un manifiesto en el que declaran que las librerías corren peligro y llaman a los lectores a unirse a una pacífica rebelión para salvar a la palabra impresa de los vaivenes de un mundo editorial que ha pasado por momentos muy duros en los últimos años.

Estas voluntariosas libreras al rescate son los rostros visibles de Los editores, y se encuentran en pleno barrio de Salamanca de Madrid, en la calle Gurtubay 5. Con la reciente satisfacción de haber triunfado en su primera Feria del Libro de Madrid, Los editores, capitaneadas por Philippine González-Camino -editora de La huerta grande-, consolida un trabajo que arrancó a finales de 2015 con el objetivo de ser un lugar de encuentro y de intercambio de cultura.

Las dinámicas presentaciones, los talleres y los clubes de lectura que llevan a cabo de forma periódica demuestran que no se equivocaban al apostar por abrir un espacio así en un barrio que, a diferencia de otras zonas céntricas de Madrid, no contaba con este tipo de comercio.

Una de las grandes virtudes de Los editores es su firme apuesta por las pequeñas y medianas editoriales, algo que pone de relieve la valentía de un proyecto en el que prima la calidad por encima de lo comercial y la visión del librero por delante de los mandatos del mercado. Desde luego, no es algo habitual en un sector que depende en gran medida de los bestsellers puntuales para salvar la temporada.

Espacio acogedor

El lector que se deje caer por esta tranquila calle de uno de los mejores barrios de la capital española se encontrará con un luminoso y acogedor espacio en el que las editoriales independientes están colocadas por baldas, de modo que se pueda ver el trabajo global que hacen. Por supuesto, los libros de toda la vida, el llamado fondo editorial, también tienen su espacio aquí, porque por experiencia saben que el público los sigue demandando.

Al fondo de la librería, una cita maravillosa de Joseph Conrad preside una pared y recuerda que “el autor sólo escribe la mitad del libro; de la otra debe ocuparse el lector”, y muy cerca, una declaración de intenciones de la mano de Lewis Carroll: “Siempre es tiempo de té”.

Y es que los libros y las infusiones maridan de maravilla, como bien sabía el británico, aunque con los calores veraniegos, después de las presentaciones en Los editores triunfan más los refrescos y el vino, por aquello de seguir celebrando cuando se puede que la literatura es un tesoro que bien vale un manifiesto para salvarla.

Sobre el autor

Periodista especializada en libros. Me gustaría vivir en un cuento de Cortázar o vivir del cuento.

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