La edad media, de Leonardo Cano, esa novela que deberías leer

La edad media, de Leonardo Cano, esa novela que deberías leer

Deberías leer La edad media porque intuyo que si en vez de apellidarse Cano y ser de Murcia su autor se llamara Nick y fuese de Illinois, ya hace tiempo que La edad media la habríamos leído tú, y yo, y la mayoría de nuestros colegas, y todos y todas estaríamos flipando un montón. Deberías leer La edad media de Leonardo Cano porque es uno de esos libros que nos hacen mejores lectores. Y escritoras (si es que albergas pretensiones al respecto). E incluso, mejores personas, me atrevería a decir. Así que deberías coger ahora mismo y entrar en la página web de Candaya y comprar el libro, o pillártelo en la librería del barrio, o de la biblioteca, o incluso robarlo en El Corte Inglés, mira lo que te digo, porque en cuanto lo tengas entre las manos vas a poder disfrutar una vez más, a lo grande, de lo gratificante y buena para la salud que resulta la narrativa de ficción cuando resulta que es buena, rodeado de personajes alguno de los cuales daría fácil para la gran pantalla, estupendos todos para acompañarte durante unos cuantos días como correlatos de tu propia película, y vas a ver cómo sientes la necesidad de estar cerca de ellos constantemente y de decirle a ella que se quiera un poquito más, o de advertirle a él que tal vez se le esté yendo la olla, y te los vas a querer llevar contigo a todas partes, en la mochila, en el bolso, y vas a tener el libro sobre el asiento del acompañante del coche mirándolo de reojo y luchando contra la peligrosa tentación de abrirlo sobre el volante mientras conduces para ver qué demonios les ha sucedido ahora a elhijodelRana, y al Fauró, y a Paula Marco, y al Moya, ¡hasta a la ducha te llevarías el libro!, y pasarás bastante del móvil mientras continúas leyendo sin parar porque no puedes ni quieres despistarte ni un solo minuto, porque lo que te apetece es seguir alucinando con las movidas de M y compañía y fisgando en los sorprendentes entresijos de la burocracia judicial, o sonriendo al recordar lo tontainas y alienados que estábamos cuando éramos adolescentes con nuestras carpetas forradas todas iguales y tratando de ser distintos, rebeldes y alternativos a base de usar todos las mismas camisas a cuadros, y cuando suene el interfono no te vas a querer levantar a abrir porque seguro que es el cartero y tú estás metida en tu burbuja, pensando acerca de lo que hacía con nosotros la infancia y la juventud y lo que nos hace ahora la madurez, y para cuando tengas que ir a recoger a tus hijos al cole tendrás ya la cabeza llena de tramas y de traumas, de puntos de giro y de ambiciones desbaratadas y de frustración y de preguntas, e igual deseas volver a tener otra vez veinte años y estar soltero… Aunque tal vez pienses que lo que pasa es que estoy aquí en plan groupie, que exagero y que tampoco la novela puede ser para tanto. Pero créeme que sí que lo es. Y perdón si insisto, pero sé honesta y dime si la literatura no te conforma, si no te ayuda a preguntarte quién eres y a estar en el mundo sin extraviarte demasiado, o al menos sin perderte del todo. Pues por eso mismo deberías también leer La edad media. Y porque no todo va a ser follar ni pasarnos el día compartiendo en Facebook videos de Rajoy u otros ejemplos de la estulticia que en general pretende gobernar nuestra existencia, también hay que dedicarse a ensalzar, amplificar y sobre todo a aplaudir y a celebrar bien fuerte a quien se lo curra, como hace Leonardo Cano, y Candaya, y muchas otras editoriales independientes. Porque si esos políticos del tres al cuarto no son nada sin nuestro voto, tampoco la literatura de calidad va a sobrevivir sin que la apoyemos. Por todo esto y por unas cuantas razones más, honestamente, creo que deberías leer La edad media. Y estoy tan seguro de que te va a gustar, tan seguro, tan seguro, que si me convences de que no te han interesado para nada esas tres historias cruzadas que vertebran la novela, y que sientes que has perdido el tiempo leyéndola, y hasta malgastado el dinero, no te preocupes. Para un condensador de fluzo y un DeLorean con el que regresarte hasta el instante justo antes de que me hicieses caso y te compraras el libro, no me llega la pasta, ya te aviso. Pero depende de lo a final de mes que me pilles, lo que sí que puedo hacer igual es comprarte el libro de segunda mano por Wallapop o así, y que de ese modo recuperes el dinero. Por mi parte, yo estaré más que feliz de poder regalárselo a cualquier amigo; La edad media, me refiero.

Sobre el autor

Escritor. Barcelona. Verano del 76. Se sospecha que de un huevo. En una ocasión, yendo por la calle, se encontró una cartera que llevaba dentro la foto de una cartera. ¿Lo demás? También pura anécdota.

1 Comentario

  1. Car,

    WOU WOU… que manera de escribir… me gustó mucho la redacción,, el estilillo fresco y pasional. .sin duda se me antoja IR A COMER ESE LIBRO YA.. la forma en que lo describes suena muy exquisita..
    También ando cocinandome un blog.. pronto compartiré.. soy principiante pero muy apasaionada y me gusta leer. Que chido que uno pueda explorar en estos mundos creativos que son los blogs..eso considero que es hacer buen uso del internet y de nuestras capacidades y habilidades, I LOVE IT. Saludos…Happy.Happy!

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