Desde el Norte: Auður Ava Ólafsdóttir

Desde el Norte: Auður Ava Ólafsdóttir

A Auður Ava Ólafsdóttir la conocí en un tiempo en que Islandia todavía representaba para mí un sueño lejano. El doctorado lucía eterno y el país nórdico era más un ancla, un anhelo para sobrellevar las frustraciones de una época crítica, que una realidad tangible o que formase parte de mi horizonte inmediato, como lo haría más tarde; más un espectáculo de belleza, que contemplaba en el Heima de Sigur Rós, que un lugar real donde vivía gente, con trabajos y todo lo que se le supone a una sociedad.

En aquella atmósfera un tanto opresiva, la del peor invierno que recuerde en Galicia, me hice con un librito llamado Rosa cándida, que me decepcionó al principio, pues la novela transcurría completamente fuera de Islandia (comienza, precisamente, con el despegue del avión que lleva al protagonista lejos de la isla); pero me sorprendía la existencia de una literatura islandesa alejada de la novela negra, auténtica epidemia en el norte de Europa, así que me sumergí igualmente en una historia que habla de una nueva masculinidad, liberada de clichés, empoderada y sin complejos, de modo que le perdoné la ausencia de los crepusculares paisajes de musgo, lava y glaciares.

La literatura de Auður Ava (en Islandia lo habitual es referirse a las personas por el nombre de pila, inclusive si son el presidente, pues su sistema de apellidos es patronímico) se atiborra de elementos de una paternidad y crianzas nuevas, forman parte de su identidad como autora. Quizá por ello es un rara avis de la literatura nórdica. Mediante una prosa sencilla, delicada y cargada de lirismo, se demuestra emocional pero no sentimental. Y a servidor, que huye de la novela negra como del diablo, le encantó atravesar la Rosa cándida descubriendo en ella una literatura nueva. A pesar de desarrollarse en algún lugar de Europa, y no en Islandia, en la novela Auður Ava nos habla de una parte de la sociedad islandesa, sensible, que pelea por la igualdad y se desmarca de convencionalismos. Aunque aquí arriba todavía siguen librándose notables batallas sociales, Islandia lleva ventaja en muchos campos.

No me atrevería, sin embargo, a afirmar que en sus obras Auður Ava refleje fielmente la sociedad islandesa, en gran medida sumida en los excesos capitalistas, como si no recordase nada de la crisis de 2008. Pero sí nos habla de una tipología de personas que habitan Islandia.

En su segunda novela en español, La mujer es una isla (en islandés, previa a Rosa cándida), el protagonismo se desliza hacia una mujer, que tras recibir una petición de divorcio, decide seguir los consejos de una médium y emprender un viaje alrededor de la isla, en sentido antihorario, acompañada por el hijo en apuros de una amiga. Se trata esta vez de una oda a la fortuna, en el sentido más mágico del término, y de nuevo, de una forma diferente de entender la crianza. La mujer es una isla (traducida por el también poeta gallego Elías Portela -conocido en Islandia como Elias Knorr), trata de un viaje iniciático a través de un paisaje emocional que parece superponerse con el de Islandia. Esta es una parte importante del relato, y que cualquiera que haya vivido o incluso visitado la isla podrá comprender: el paisaje emocional puede superponerse fácilmente al paisaje externo, que funciona como un espejo en donde nos vemos reflejados.

La coincidencia entre viaje interior y exterior es una constante en la literatura: caras de una misma moneda, el viaje no como meta sino como experiencia trascendente. En un lugar como Islandia, solamente hay que fijarse un poco para descubrir que nuestro ánimo sale de nosotros para superponerse a las paredes de los fiordos, a las auroras boreales, a la oscuridad invernal, a la mirada atroz de un mar azul acero, a los silencios elocuentes o al sonido de las cascadas precipitándose sobre un lecho de roca volcánica. Para bien y para mal, esta es una tierra en muchos sentidos mágica. Y esa magia se destila de las novelas de Auður Ava, cuya obra en español se completa con la irregular La excepción, una historia sobre pérdida y nuevos rumbos, el amor desacomplejado e independiente (“No eres capaz de amar a alguien si no eres autosuficiente”, dijo la autora en una entrevista).

La literatura de Auður Ava emana en su conjunto búsqueda de identidad, anticonvencionalismos e independencia. Hoy, se espera la traducción al español de su última novela, Ör (flecha), publicada las pasadas navidades. Mientras tanto, cualquiera que se sumerja en la obra de Auður Ava se verá empujado a explorar su propia identidad y a enfrentarse a un paisaje emocional que, como Islandia, está lleno de belleza y también de oscuridad.

Sobre el autor

Vividor nato; soñador; y de paso, también escritor. Todo a tiempo completo.

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